El deporte: otro escenario de pugna política

Por David Gil (*). La discusión de la Ley Orgánica de Deporte, Actividad Física y  Educación Física o simplemente Ley del Deporte, como cualquier texto legal, refleja la situación de un país, en un momento histórico y ante una realidad que pretende ser modificada con base a los lineamientos del gobierno de turno -y en este caso- el modelo deportivo que se pretende instaurar en Venezuela, bajo la presidencia de Hugo Chávez.

La comunidad deportiva venezolana, ese sistema que agrupa atletas, clubes, equipos profesionales, entrenadores, dirigentes y otros entes que hacen vida o viven de la práctica deportiva, es un sistema de forma piramidal, donde la base la integran los atletas y en la cúspide están las Federaciones y el Comité Olímpico. Todos entes de derecho privado, que mantienen vinculación permanente con el Estado a través de sus diferentes niveles político-territoriales: un vínculo principalmente de carácter presupuestario. Aunque es susceptible del el ejercicio de planificación de las actividades deportivas y la ejecución de los recursos asignados.

Dicho de otra forma, los atletas tienen necesidades, las elevan a las Federaciones y éstas las transmiten al Ministerio del Deporte, en el caso de las selecciones nacionales. En el caso de los atletas regionales, estos se comunican con sus asociaciones de estado y este transmite la información a los Institutos Regionales de Deporte, y si se trata de planificación deportiva, los Institutos del Deporte tienen unos objetivos. En consecuencia, las Federaciones y Asociaciones planifican con base a esos fines –de su cumplimiento depende su presupuesto- y luego los atletas deben luchar por lograrlos.

Este esquema con el paso del tiempo ha perdido eficiencia, las ideas se diluyen en el camino, las Asociaciones y Federaciones no generan -en la mayoría de los casos- recursos propios y dependen totalmente del Estado. Sin embargo, éste no puede ejercer –aquí el dilema- un control mayor al del presupuestario, dado que la elección de los dirigentes está fuera de sus competencias.

En mi opinión ese es el punto neural que se pretende cambiar.  En la actualidad, las  Federaciones nacionales  son  elegidas por las asociaciones estadales y éstas por los clubes a su vez formados por atletas, elección de tercer grado que ha tenido en la práctica que los dirigentes deportivos, sean los mismos desde hace veinte años, con una alterabilidad prácticamente inexistente.

El artículo 38: la manzana de la discordia.

“Darle poder al pueblo” y en este caso al atleta es la consigna bandera, quitar todos los escalones y que el deportista de forma directa pueda elegir a las Federaciones, el voto directo, simplificaría las cosas dirían algunos, sin embargo en vez de arreglar un problema, esto podría generar otras dificultades. El sistema deportivo nacional como en  cualquier país, forma parte del un sistema deportivo internacional, un sistema cerrado, con legislación propia y que no permite bajo ningún concepto la injerencia de la justicia ordinaria y tiene una sanción única para quienes rompan con sus procedimientos: la descafiliación de la Federación, y por tanto la prohibición de participación de las diferentes selecciones nacionales en eventos internacionales.

“Si incumples con los pretextos, no participas”

El proyecto de ley viola la Carta Olímpica y así ya lo expreso el Comité Olímpico Internacional (COI), y si existe un organismo que aplica mano dura con sus pretextos es el COI, al igual que la FIFA en el fútbol, la FINA en la natación y todos los organismos rectores del deporte internacional. Si incumples con los pretextos, no participas. La sanción es inmediata, directa, sin juicio y sin “pataleos”; es ese el escenario donde se mueve peligrosamente el gobierno venezolano. Y en estas circunstancias tiene las de perder, ya que presenta precedentes: en el pasado intentó por vía de justicia ordinaria cambiar la directiva de la Federación Venezolana de Fútbol, la FIFA se pronunció y hasta allí quedó el intento.

¿Por qué viola la carta Olímpica el proyecto de Ley?

Porque queda latente la injerencia gubernamental en los órganos deportivos, en su articulado no solo se permite el voto de los atletas en forma directa (que por sí solo no es violatorio) sino que también incrementa los controles sobre el funcionamiento y sobre los órganos que deportivos, los cuales pasarían de tener un carácter netamente privado, a convertirse en órganos auxiliares del Estado.

¿Es necesario cambiar la forma cómo funciona el deporte en Venezuela? Sí, pero nuevamente observamos el peligro de legislar sobre coyunturas políticas, el gobierno quiere cambiar los dirigentes del deporte. Siendo ésta una de las pocas áreas que aunque ha cercado, no ha podido remover ni controlar a plenitud. Sin embargo pareciera que no vieron con precisión la capacidad de respuesta en el escenario deportivo  internacional y éste actúa de forma inmediata.

¿Los atletas deben elegir a sus representantes? Posiblemente mi respuesta sea positiva, pero solo ese punto merece un análisis a profundidad en virtud del tamaño de la base electoral, requisitos, etcétera. Pero si la aspiración es cambiar/renovar la dirigencia, solo tenían que prohibir la reelección indefinida. Lo cual implicaría reconocer que la reelección no es el camino para generar cambios, y ya se imaginarán lo que implica no profesar con el ejemplo.

Otro punto, como el patrocinio deportivo merece la atención. ¿Es el Estado el principal patrocinante del deporte en Venezuela? Sin ver cifras diría que de forma rotunda que la respuesta es positiva. ¿Ese aporte es suficiente? con la misma contundencia diría que la respuesta es negativa. El proyecto de ley pretende que los patrocinadores privados se registren ante el Estado y este tendrá la opción de aprobar o negar ese patrocinio. Quienes han vivido dentro de la estructura deportiva, conocen las dificultades de los atletas por conseguir patrocinio: un paso más haría aun más cuesta arriba una tarea que ya resulta titánica. Es simplemente estatizar aún más el deporte.

(*)Politólogo (UCV)

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Publicado por

Xavier

Politólogo (UCV y UAB). Magíster en Estudios Latinoamericanos (USAL). Director de la ONG Entorno Parlamentario (@eparlamentario). Miembro del equipo directivo de @EducaMiranda

Un comentario sobre “El deporte: otro escenario de pugna política”

  1. Muy buen analisis sobretodo porq viene de una persona experimentada y que ademas ha sentido las necesidades de un atleta..Excelente analisis,mas que perfecto

Y a ti qué te parece este artículo? déjame conocer tu opinión

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