Progresista

ganar elecciones(adj. pers.) Epíteto matizador con el que los revisionistas de izquierda pueden sentarse en la misma mesa con los radicales sin ser acusados tan instintivamente de “contra-revolucionarios”. Remoquete de autoayuda empleado habitualmente para la autocalificación y para la demostración de simpatía automática con ciertos gobernantes o medidas propensas a la igualación.
En algunos contextos -sobre todo comunicacionales- se emplea el diminutivo “progre” como fórmula menos acusatoria para identificar a ciertos movimientos, procesos, activistas y hasta políticos -que a pesar de hablar con cierto pudor discrónico de la “luchas de clase”- reivindican la igualdad y la justicia, sobre la idea de eficiencia gubernamental. Para el “progre” no necesariamente el camino es el de la revolución armada y el del saqueo a la propiedad privada, de allí su distinción principal con el comunista convencional. Prefieriendo vivir el quejido poético de Galeano y no en la ansiedad  de fines de Trotsky.

La liturgia progresista se posa en la idea evolutiva de las sociedades, pero sin el darwinismo, en consecuencia lo que se les ocurra siempre les parecerá inédito y orientado a un progreso tan apetecible, que se exime de ser definido en objetivos claros.

Anuncios

Publicado por

Xavier

Politólogo (UCV y UAB). Magíster en Estudios Latinoamericanos (USAL). Director de la ONG Entorno Parlamentario (@eparlamentario). Miembro del equipo directivo de @EducaMiranda

Y a ti qué te parece este artículo? déjame conocer tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s