Partidos de oposición y compromiso democrático en América Latina: el caso de Venezuela hoy

cnePor Daniela Vairo. Publicado en “Con Distintos Acentos”.

La democracia competitiva moderna involucra la existencia de oposición partidaria (Dahl 1966, 1971). Sin embargo, la revisión de la literatura muestra que el centro de atención académica suele estar en el análisis de los vencedores mientras los perdedores (los partidos de oposición) son generalmente olvidados. Ahora bien, ¿y si los perdedores no aceptan la derrota y deciden bloquear las acciones del gobierno, boicotearlo o en un caso extremo, atentar contra el régimen? Más en general, siguiendo a Linz (1987), los actores políticos pueden adoptar posturas de compromiso con el régimen democrático o pueden comportarse en forma semileal o desleal.

Las oposiciones latinoamericanas han presentado y presentan comportamientos disímiles ante la derrota electoral y ante los posteriores gobiernos contrarios a sus intereses. Algunos partidos de oposición reconocen el resultado y esperan a las próximas elecciones para competir por el gobierno (como los principales partidos de oposición en Uruguay en 2009) mientras que otros muestran comportamientos que deslegitiman los procedimientos vinculados a la elección y a sus resultados (México 2006) llegando en algunos casos a atentar contra el régimen (Venezuela 2010).

En una conferencia dictada por Aníbal Pérez-Liñán en el Instituto de Iberoamérica se destacaba la importancia de la moderación de las preferencias de la oposición para la estabilidad de los gobiernos y de los regímenes democráticos. En el mismo sentido van los hallazgos del libro de Mainwaring y Pérez-Liñán (2013a) que en un sentido más amplio reivindican el rol de las elites políticas y sus preferencias para explicar la supervivencia de la democracia. Concluyen que los tres principales factores explicativos son: la preferencia normativa por la democracia, el radicalismo/moderación de los actores clave en cada período, así como el ambiente político regional.

El caso venezolano actual (1999-2010) es un buen ejemplo para observar los comportamientos de los partidos de oposición y otros actores clave, principalmente el gobierno. Se toman los dos indicadores del libro de Mainwaring y Peréz-Liñán, preferencia normativa por la democracia y el radicalismo, codificados por John Polga para el caso venezolano. La presencia de una preferencia normativa implica que el actor valora la democracia intrínsecamente, más allá de los resultados de las políticas concretas. Está ideológicamente comprometido con la democracia como el mejor régimen de gobierno. Por otra parte, la presencia de radicalismo implica que el actor tiene objetivos de políticas intensos y distantes del promedio y que expresan urgencia e intransigencia por alcanzar esos objetivos (Mainwaring y Pérez-Liñán, 2013b:126) (1).

La tabla 1 muestra los valores promedio desde la victoria de Chávez (2). La baja preferencia por la democracia y el radicalismo permean a la mayoría de los actores, por lo que la deslealtad es “sistémica” en este período.

Tabla 1. Resumen actores: promedio preferencia normativa por la democracia y radicalismo 1999-2010.

tabla 1

Fuente: Elaboración propia en base a Mainwaring, Scott, and Aníbal Pérez-Liñán. 2013. Democracies and Dictatorships in Latin America – Replication Dataset. University of Notre Dame and University of Pittsburgh.

Tanto la oposición partidaria nucleada en la Coordinadora Democrática como la no partidaria vinculada a la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), a la confederación de cámaras empresariales Fedecámaras y a la ONG Súmate, presentan posturas que desafían al régimen democrático. Por su parte, en el gobierno predomina un accionar intransigente y poco negociador, que permea también a los Círculos Bolivarianos. Este tipo de ejercicio del gobierno que concentra el poder en manos del ejecutivo y excluye institucionalmente a las fuerzas de oposición, supone un riesgo para el relacionamiento entre ambos y pone en juego la estabilidad del régimen.

Tabla 2. Principales actores 1999-2010: preferencia normativa por la democracia y radicalismo.

tabla 2

Fuente: Elaboración propia en base a Mainwaring, Scott, and Aníbal Pérez-Liñán. 2013. Democracies and Dictatorships in Latin America – Replication Dataset. University of Notre Dame and University of Pittsburgh.

En la segunda tabla se observan los valores para cada uno de los actores. Se destaca el hecho de que los partidos de oposición en el primer período de gobierno no aparecen como actores clave dado que no logran consolidarse como fuerzas alternativas, están dispersas y sin poder de convocatoria. En 2002 ocurre el golpe a Chávez como primera señal fuerte de bajo compromiso democrático y radicalismo. En 2005 la oposición se abstiene de participar electoralmente, y es recién en 2006 cuando comparece con chances como Coordinadora Democrática. A partir de este momento la oposición comienza a ver más cercana su posibilidad de victoria y parece notarse un mayor compromiso democrático. Sin embargo, la lealtad se ve nuevamente cuestionada con el desconocimiento por parte de Capriles del resultado electoral de abril de este año.

En resumen, el caso venezolano ilustra cómo la exclusión de la oposición en el marco de un relacionamiento altamente conflictivo con el gobierno pone en riesgo la estabilidad democrática. Profundizar en el estudio de las oposiciones, y de su lealtad con la democracia, se impone como estrategia novedosa para explicar mejor el desempeño democrático en la región.

Notas

(1) Por detalles sobre las reglas de codificación de actores y de asignación de valores a las variables ver:http://kellogg.nd.edu/democracies/Actors_Coding_Rules.pdf

(2) Tanto la preferencia normativa por la democracia como el radicalismo pueden asumir tres valores. El valor 1 implica la presencia del atributo (fuerte preferencia normativa por la democracia, radicalización en preferencias de políticas), el valor 0 la ausencia del atributo y 0,5 una situación intermedia (el actor tiene una preferencia ambigua por la democracia / es de algún modo radical) (Mainwaring y Pérez Liñán, 2013b). Se marcan con color amarillo las posturas ambiguas o intermedias y con rojo las de baja preferencia por la democracia y radicales. Nótese que en este período no se registran valores de preferencia por la democracia y de moderación (color verde). En negrita aparecen los actores principales: oposición partidaria y gobierno.

Referencias

Dahl, Robert. 1966. Political oppositions in Western democracies. New Heaven: Yale University Press.

Dahl, Robert. 1971. Polyarchy : Participation and Opposition. New Heaven: Yale University Press.

Linz, Juan J. 1987. La quiebra de las democracias. Madrid: Alianza.

Mainwaring, Scott y Aníbal Pérez-Liñán. 2013a. Democracies and Dictatorships in Latin America: Emergence, Survival, and Fall. Cambridge: Cambridge University Press. (forthcoming).

Mainwaring, Scott y Aníbal Pérez-Liñán. 2013b. “Lessons from Latin America: Democratic Breakdown and Survival”. Journal of Democracy 34 (2):123-137.

Polga-Hecimovich, John. 2012. Reporte Venezuela.

Enlace original aquí

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Publicado por

Xavier

Politólogo (UCV y UAB). Magíster en Estudios Latinoamericanos (USAL). Director de la ONG Entorno Parlamentario (@eparlamentario). Miembro del equipo directivo de @EducaMiranda

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